100 % ALGODON
La fragancia de lo invisible”
La amapola no tiene perfume.
Y sin embargo… cuando la vemos, algo se
enciende.
Nos detiene. Nos conmueve.
Nos deja una huella que no se puede oler,
pero sí sentir.
Hay bellezas que no hacen ruido.
Que no necesitan sobresalir.
Y aun así, nos atraviesan.
Como ciertas personas que no llegan para
deslumbrar…
sino para quedarse.
Porque no todo lo que emociona se ve.
No todo lo que deja marca, se toca.
No todo lo que perfuma, se huele.
A veces, lo más profundo es también lo más
sutil.
Como una mirada que abraza.
Como una palabra que sana.
Como vos…
Que quizás no lo notás,
pero estás dejando perfume en cada vida que
tocás.
Y eso, también es florecer.
Juana Rivera
Fragancias que no se olvidan.
NAZA